Los espacios educativos son herramientas de formación. Esta es la conclusión de la “Guía de diseño de espacios educativos”,, desarrollada por la Unesco.

Desde hace unos años se ha resaltado la relación entre el diseño de los espacios y el aprendizaje. Así lo ha demostrado un estudio realizado por el BID. Según la investigación, los estudiantes que asisten a centros educativos con mejores condiciones de infraestructura y de diseño de espacio se motivan más por asistir a clases que aquellos que van a instalaciones donde carecen de experiencias y vivencias sensoriales mas allá del salón convencional.

La tasa de abandono escolar en América Latina es 17% y es mayor en las zonas rurales, según la UNESCO, por esto la conciencia en la arquitectura e interiorismo en el sector educativo es cada día mayor. «La mejora de las condiciones físicas de las escuelas tiene una relación tan estrecha con el aprendizaje como la que tienen otros insumos educativos incluyendo el ambiente familiar, la motivación, los buenos maestros o las tecnologías», asegura Daniel Rivera, director de proyectos de desarrollo social de CAF -Banco de Desarrollo de América Latina.